martes, noviembre 29, 2005

Sol de infancia

El tren es uno de los medios de transporte que me gusta más. Sin duda los mejores son los regionales. Aún ahora conservan el encanto de los antiguos. Esos que tenían asientos que parecían sofás, de color rojo, y casi siempre tenían la tapicería rajada en algún punto. Los hecho de menos. En ellos me desplazaba en mi infancia y adolescencia. Éramos pequeños jinetes en un caballo de hierro.

Aún deseo escaparme en uno de ellos, pasar todas la horas del viaje leyendo. Leer a clásicos. Me apetece en este momento leer a Sartre, por ejemplo, o a Camus. Quizás estas lecturas me hiciesen llegar hasta Francia. Y hacer una parada en Colliure, y así visitar la tumba de Antonio Machado. Visitar la playa donde seguramente escribió sus últimos versos conocidos:


“Estos días azules y este sol de la infancia”

La cárcel es para el preso, como la ciudad es para mi. El tren, sobre todo el tren, es como una vía de escape, un corcel fiel que siempre esta ahí para huir.

2 comentarios:

Unknown dijo...

me gusta esa idea romántica del tren. debo de ser las pocas idiotas q se marea :-/

Anónimo dijo...

Yo me duermo con el suave traqueteo...